Proyecto de encimera y superficies porcelánicas realizado para una cocina de grandes dimensiones en la que se combinan materiales contemporáneos con elementos propios de una vivienda de estilo rústico.
La zona de trabajo cuenta con una amplia encimera realizada en Neolith, instalada sobre un mobiliario de madera oscura y distribuida en forma de L para integrar la zona de cocción, el fregadero y una extensa superficie de preparación.
Como elemento central de la cocina se ha construido una gran península con dos superficies a diferentes alturas. La encimera inferior amplía la superficie de trabajo, mientras que la pieza superior funciona como barra y zona auxiliar.
La base de la península conserva un muro de piedra vista que aporta textura y personalidad al espacio. La iluminación indirecta instalada bajo las superficies destaca el relieve de la piedra y crea un interesante contraste entre los materiales tradicionales y las superficies porcelánicas de líneas contemporáneas.
El proyecto se completa con el aplacado de paredes realizado con material XTONE, integrado en la zona de trabajo y en el entorno de las ventanas.
La combinación de madera, piedra, iluminación indirecta y superficies porcelánicas permite actualizar la cocina sin perder el carácter original de la vivienda.
Las grandes dimensiones de las piezas y la fabricación a medida permiten crear superficies continuas, amplias zonas de trabajo y una correcta adaptación a la distribución de la cocina.
El resultado es una cocina funcional y personalizada en la que los materiales técnicos se integran con la arquitectura tradicional para crear un espacio equilibrado entre diseño contemporáneo y estilo rústico.






